2 nov. 2010

Lisístrata (Aristófanes)


LISÍSTRATA: ¿Desearíais entonces o no, si descubriera la manera, ayudarme a acabar con la guerra?
CLEÓNICA: Por los dioses, que yo sí, aunque fuera necesario que entregara este mantón y… me tuviera que beber hoy lo que me dieran.
MIRRINA: Y yo también, aunque debiera dar la mitad de mí misma, cortándome como un lenguado.
LAMPITO: Yo, aunque tuviera que subirme a la cumbre del Taigeto, si pudiera divisar de allí la paz.
LISÍSTRATA: Puedo hablar entonces, porque es preciso no mantener ya oculta la idea. Es necesario, mujeres, si vamos a obligar a los hombres a hacer la paz, que renunciemos a…
CLEÓNICA: ¿A qué? Dilo.
LISÍSTRATA: ¿Lo haréis seguro?
CLEÓNICA: Lo haremos, aunque tengamos que morir.
LISÍSTRATA: Pues bien, tenemos que renunciar a la polla.

11 oct. 2010

Escuadra hacia la muerte (Alfonso Sastre)

Parte primera, cuadro tercero

JAVIER: "Yo, Javier Gadda, soldado de infantería, pido a quien encuentre mi cadáver haga llegar a mi madre, cuyo nombre y dirección escribo al pie de esta declaración, las circunstancias que sepa de mi muerte, dulcificándolas a ser posible en tal medida que, sin faltarse a la verdad, sea la noticia lo menos dura para ella; así como el lugar en que mis restos reposen. Han pasado ya quince días desde que ocupamos este puesto. La situación se está haciendo, de momento en momento, insoportable. La ofensiva no se produce y los nervios están a punto de saltar. Solamente el cabo permanece inalterable. Mantiene el horario de guardia y la disciplina. Nos levantamos a las seis de la mañana, no sé para qué. Seguimos un horario rígido de comidas y de servicio. Nos obliga a limpiar los equipos y la casa. Tenemos que afeitarnos diariamente y sacarle brillo a las armas y a las botas. Todo esto es estúpido en cualquier caso y más en el nuestro. Estos días me he dado cuenta de la verdad. Parece que estamos quietos, encerrados en una casa; pero, en realidad, marchamos, andamos día tras día. Somos una escuadra hacia la muerte. Marchamos disciplinadamente, obedeciendo a la voz de un loco, el cabo Goban."

26 sept. 2010

Monólogo total (Carlos Etxeba)


D. AURELIANO: Señoras y señores, tengo el penoso deber de comunicarles a ustedes que la gran actriz Rebeca Arenal ha muerto. Hoy es un día muy triste para toda la cinematografía mundial. Su gran estrella ya no existe. Ya no podrá electrizar al mundo con sus ojos inmensamente azules, con su mirada inmensamente profunda. Fue de esas mujeres que habría que poner sobre su tumba la siguiente inscripción: "Por fin duerme sola".

10 sept. 2010

La importancia de llamarse Ernesto (Oscar Wilde)

Acto primero

ALGERNON: Y a propósito, Lane, he visto en tu libro de cuentas que el jueves por la noche, cuando Lord Shoreman y mister Worthing cenaron conmigo, se consumieron ocho botellas de champán...
LANE: Sí, señor. Ocho botellas y algo más.
ALGERNON: ¿Por qué será que en los pisos de soltero son los criados quienes se beben el champán siempre? Conste que lo pregunto a título de información.
LANE: Lo atribuyo a la superior calidad del vino, señor. Con frecuencia he observado que en las casas matrimoniales, el champán no suele ser de buena cosecha.
ALGERNON: ¡Cielos! ¿Tan desmoralizador es el matrimonio?
LANE: Yo creo que es un estado muy agradable, señor. Hasta el momento mi experiencia sobre el asunto es muy escasa. Sólo una vez estuve casado. Y fue a causa de un malentendido entre cierta joven y yo.
ALGERNON: (Lánguidamente) No sé hasta qué punto me interesa tu vida familiar, Lane...
LANE: No, señor, no es un tema muy interesante. Yo nunca pienso en él.
ALGERNON: Seguro que aciertas. Es todo, Lane. gracias.
LANE: Gracias, señor.
ALGERNON: Ah... ¿me alcanzarías otro sandwich de pepino?
LANE: Claro, señor.

31 ago. 2010

Seis personajes en busca de autor (Luigi Pirandello)

Acto III

DIRECTOR: ¿Y qué? ¿Dónde quiere ir a parar?
PADRE: A ninguna parte, señor. Sólo quiero hacerle ver que si nosotros (se señala de nuevo a sí mismo y a los demás PERSONAJES) no poseemos otra realidad más allá de la ilusión, no estaría de más que también usted desconfiara de su propia realidad, de la que hoy respira y palpa en sí mismo, porque, al igual que la de ayer, está destinada a revelársele mañana como una ilusión.
DIRECTOR: (Decidido a tomárselo a risa) ¡Estupendo! Sólo le falta añadir que usted, con esta comedia que quiere representar ante mí, es más verdadero que yo.
PADRE: (Con absoluta seriedad) ¡Por supuesto, señor!
DIRECTOR: ¿Ah, sí?
PADRE: Creí que lo había entendido desde el principio.
DIRECTOR: ¿Más real que yo?
PADRE: Si su realidad puede modificarse de un día para otro...
DIRECTOR: ¡Es evidente que puede modificarse! ¡Continuamente se modifica; para mí como para
todo el mundo!
PADRE: (Gritando) ¡Pero no para nosotros! ¿Ve usted? ¡Esta es la diferencia! ¡No se modifica,
no puede cambiar, no puede ser nunca distinta, porque ha sido fijada así, ésta que tiene delante, así para siempre! ¡Es terrible! Una realidad inmutable, que debería producirles un escalofrío cuando se nos acercan.

5 jul. 2010

Pigmalión (Bernard Shaw)

Acto primero

LA FLORISTA: (Recogiendo sus flores y volviendo a colocarlas en el canasto) ¡Vaya unas maneras que tienen algunos! ¡Moño, las tienen de...! ¡Y poco barro que hay! ¡Pues ya nos hemos ganao el jornal!
LA MADRE: No sea usted deslenguada, que mi hijo lo hizo sin querer.
LA FLORISTA: Anda, ¿conque es hijo de usted, señora? Bien. Pues mire: podrá usted pagarme las flores estropeás. No se figure usted que a mí me las regalan.
LA HIJA: ¡Pagarle las flores! No faltaba más; haber tenido usted cuidado.
LA MADRE: Ten juicio, Clara, que la chica sale perjudicada. ¿Tienes dinero suelto?
LA HIJA: No llevo más que una pieza de seis peniques.
LA MADRE: Pues venga. Toma, chica, por lo que te han estropeado.
LA FLORISTA: Muchísimas gracias, señora, y que tenga usted mucha saluz.
LA HIJA: Seis peniques tirados... No vale un penique todo el canasto.
LA MADRE: Calla, mujer, no vale la pena.
LA FLORISTA: ¡Qué buena es la señora! ¿Si toas fuan así...!
LA MADRE: Bueno. Pero otra vez no hagas tantas alharacas.
LA FLORISTA: ¿No ha de gritar una cuando la pisan un callo?

28 jun. 2010

El camello cojito (Gloria Fuertes)


- No quiero oro ni incienso
ni esos tesoros tan fríos,
quiero al camello, le quiero.
Le quiero, repitió el Niño.
A pie vuelven los tres reyes
cabizbajos y afligidos.
Mientras el camello echado
le hace cosquillas en Niño.
-----------
Versos del poema El camello cojito (Auto de los Reyes Magos)
de Gloria Fuertes

22 jun. 2010

Los Menecmos o Los gemelos (Plauto)


MESENIÓN: ¿Por qué gritas? ¿Por qué no te callas? (a Menecmo I) ¿Cuántos años tenías cuando tu padre te sacó de tu patria?
MENECMO I: Siete, pues entonces se me estaban cayendo los primeros dientes. Y después no he vuelto a ver a mi padre nunca más.
MESENIÓN: ¿Cómo? ¿Cuántos hijos tenía entonces tu padre?
MENECMO I: Según recuerdo bien, dos.
MESENIÓN: ¿Cuál de los dos era mayor, tú o el otro?
MENECMO I: Los dos éramos de la misma edad.
MESENIÓN: ¿Cómo puede ser eso?
MENECMO I: Éramos gemelos.
MENECMO II: Los dioses quieren mi bien.
MESENIÓN: (a Menecmo II) Si interrumpes, mejor me callo.
MENECMO II: Me callo.
MESENIÓN: (a Menecmo I) Dime, ¿teníais los dos el mismo nombre?
MENECMO I: En absoluto. Yo me llamaba, como ahora, Menecmo. Al otro lo llamaban entonces Sósicles.
MENECMO II: He aquí la señal, debo darle un abrazo. ¡Salud, hermano mío gemelo! Yo soy Sósicles.
MENECMO I: ¿Y cómo, pues, entonces se te llama Menecmo?
MENECMO II: Cuando se nos dio la noticia de tu muerte y la de mi padre, nuestro abuelo lo cambió y me puso tu nombre.
MENECMO I: Creo que fue así como dices. Pero respóndeme a esto.
MENECMO II: Pregunta.
MENECMO I: ¿Cómo se llamaba nuestra madre?
MENECMO II: Teuximarca.
MENECMO I: Exacto. Salve, oh inesperado al que veo después de muchos años.
MENECMO II: Y tú, hermano, al que he buscado hasta ahora en medio de muchas miserias y fatigas y al que me alegro de haber encontrado.

12 jun. 2010

El mar de la trola (Carlos Reviejo)

¡Como soy tan pobre
yo nada te doy.
- Pues por ser tan pobre...,
contigo me voy.

Y juntos se fueron
en aquel bajel,
por los siete mares
de luna de miel.

(Versos del poema El mar de la trola de Carlos Reviejo)

7 jun. 2010

Miles gloriosus o El soldado fanfarrón (Plauto)

Acto primero

ARTOTROGO: ¿Para qué te voy a decir lo que todos los mortales saben, que tú eres el único Pirgopolinices que vives en la tierra con un valor y una belleza y unas hazañas más que insuperables? Te adoran todas las mujeres, y no sin razón, puesto que eres tan guapo. Como las que ayer me tiraron del manto.
PIRGOPOLINICES: (Intrigado) ¿Qué te dijeron esas?
ARTOTROGO: No dejaban de preguntarme: "¿Ese es Aquiles?", me dice una. "No, pero es su hermano", le dije yo. Entonces otra me dice: "Por Cástor, qué guapo y apuesto es; mira que bien le sienta el corte de pelo. Anda que no tienen suerte las que se acuestan con él".
PIRGOPOLINICES: (Impresionado, sin dar crédito) ¿De verdad que te decían eso?
ARTOTROGO: Como que las dos me suplicaron que hoy te hiciera pasar por alli delante de ellas como en procesión.
PIRGOPOLINICES: ¡Qué desdicha más grande ser un tío demasiado guapo!

2 jun. 2010

Otelo (William Shakespeare)

Acto tercero. Escena tercera.

YAGO: ¿Qué moquero?
EMILIA: "¡Qué moquero!" ¡Pardiez!, el moquero que el moro dio como primer regalo a Desdémona, que tantas veces me aconsejásteis hurtar.
YAGO: ¿Y se lo has hurtado?
EMILIA: No, a fe mía; lo dejó caer por descuido, y como estaba yo presente, me aproveché de esta ocasión favorable para cogerlo. Miradlo, aquí está.
YAGO: Eres una buena chica; dámelo.
EMILIA: ¿Qué intentáis hacer con él, para haberme instado tan reiteradamente a que lo escamotease?
YAGO: (Arrebatándole el pañuelo) ¡Pardiez! ¿Qué os importa?
EMILIA: Si no es para algún asunto de importancia, devolvédmelo. ¡Pobre señora! Va a volverse loca cuando advierta que le falta.
YAGO: Fingid no saber de ello. Tengo necesidad de él. Idos, dejádme. (Sale Emilia)


YAGO: Voy a extraviar este pañuelo en la habitación de Cassio y a dejarle que lo encuentre. Bagatelas tan ligeras como el aire son para los celosos pruebas tan poderosas como las afirmaciones de la Sagrada Escritura. Esto puede acarrear algo. El moro se altera ya bajo el influjo del veneno. Las ideas funestas son, por su naturaleza, venenos que en principio apenas hacen sentir su mal gusto; pero, a poco que obran sobre la sangre, abrasan como minas de azufre... Tenía yo razón. ¡Mirad, aquí viene! ¡Ni adormidera, ni mandrágora, ni todas las drogas soporíferas del mundo te devolverán jamás el dulce sueño que poseías ayer. (Entra Otelo)


OTELO: ¡Ah! ¡Ah! ¡Pérfida conmigo!
YAGO: ¡Pardiez! ¿Qué hay, general? ¡No más de eso!
OTELO: ¡Atrás! ¡Vete! ¡Me has puesto en el potro! Juro que vale más ser engañado mucho que saber sólo un poco.
YAGO: ¿Qué es esto, mi señor?
OTELO: ¿Qué sentimiento tenía yo de sus horas furtivas de lujuria? Yo no las veía, no pensaba en ellas, no me hacían sufrir. La noche última dormí bien, comí bien, estaba alegre, y mi espíritu era libre; no hallaba en su boca los besos de Cassio. Al que ha sido robado y no se ha enterado de la falta de lo sustraído, dejadle en la inocencia del hurto, y no habrá sido robado del todo.
YAGO: Estoy apesadumbrado de oíros esto.
OTELO: Habría sido feliz, aun cuando el campamento entero, con gastadores y todo, hubiera gozado de su dulce cuerpo, con tal de no haber sabido nada. ¡Oh! Ahora, ¡adios para siempre a la tranquilidad del espíritu! ¡Adios al contento!

21 may. 2010

La pedida de mano (Antón Chéjov)

LÓMOV: ¡Eso lo veremos! Les demostraré en los tribunales que son mías.
CHUBUKOV: ¿En los tribunales? Puede llevarnos a los tribunales y demás, señor. ¡Puede! Ya le conozco yo a usted: precisamente lo único que buscaba era una excusa para llevarnos a los tribunales y demás… ¡Es usted un follonero! ¡Todos los de su familia eran unos pleitistas! ¡Todos!
LÓMOV: ¡Haga el favor de no insultar a mi familia! ¡Todos los Lómov han sido siempre honrados y ni uno solo de ellos ha sido llevado a juicio por malversación de fondos, como su tío!
CHUBUKOV: ¡Todos los miembros de su familia estaban locos!
NATALIA STEPÁNOVNA: ¡Todos, todos, todos!
CHUBUKOV: Su abuelo no hacía más que beber y su tía menor, Nastasia Mijáilovna precisamente, huyó con un arquitecto y demás…
LÓMOV: Y su madre estaba contrahecha.
(Se lleva las manos al corazón) Ya me ha dado el tirón en el costado… Me duele la cabeza… ¡Dios mío!... ¡Agua!
CHUBUKOV: Y su padre era un jugador empedernido y un zampón.
NATALIA SPEPÁNOVNA: ¡Y su tía una chismosa como hay pocas!
LÓMOV: Se me ha paralizado la pierna izquierda… Y usted es un intrigante… ¡Ay, mi corazón!... Para nadie es un secreto que antes de las elecciones… Mis ojos echan chispas… ¿Dónde está mi sombrero?
NATALIA STEPÁNOVNA: ¡Su comportamiento es repugnante, miserable, ruin!
CHUBUKOV: ¡Y usted, precisamente, es una persona hiriente, hipócrita e insidiosa! ¡Sí, señor!
LÓMOV: Allí está mi sombrero… Mi corazón… ¿Por dónde hay que ir? ¿Dónde está la puerta? ¡Ay!... Me muero… No puedo mover la pierna…

18 may. 2010

Otelo (William Shakespeare)

Acto segundo. Escena segunda.

HERALDO: Es gusto de Otelo, nuestro noble y valiente general, que, en vista de las noticias ciertas que acaban de recibirse, significando la pérdida pura y simple de la flota turca, los habitantes solemnicen este acontecimiento, unos por medio de bailes, otros con hogueras de regocijo, todos entregándose a las diversiones y fiestas a que les lleve su inclinación, pues además de estas noticias felices, hoy es el día de la celebración de su matrimonio. Esto es lo que por orden suya se proclama. Todos los tinelos del castillo están abiertos, y hay plena libertad para festejar desde la hora presente de las cinco hasta que la campana haya dado las once. ¡Los cielos bendigan la isla de Chipre y a nuestro noble general Otelo!

7 may. 2010

Casa de muñecas (Enrique Ibsen)

Acto tercero

HELMER: Hablas de nuestro matrimonio de un modo extraño.
NORA: Quise decir que de las manos de papá pasé a las tuyas. Todo te lo arreglaste a gusto tuyo y yo lo compartía, o bien fingía compartirlo, no recuerdo ahora bien: tal vez ni una cosa ni la otra; unas veces, una y otras veces, otra. Mirando hacia atrás, me parece que he vivido como viven los pobres..., al día. He vivido de las piruetas que hacía por ti, Torvaldo. Pero eso te gustaba. Tú y papá sois muy culpables respecto de mí. Vosotros tenéis la culpa si no sirvo para nada.
HELMER: Eres absurda, Nora, absurda e ingrata. ¿No fuiste dichosa aquí?
NORA: No. Creí serlo pero nunca lo fui.
HELMER: ¡Tú no has..., tú no has sido dichosa!

NORA: No. Fui alegre, nada más. Eras muy cariñoso conmigo, pero nuestra casa no fue más que salón de fiesta. Fui en tu hogar la mujer-muñeca, como antes, en el hogar de papá, fui la niña-muñeca. Y nuestros hijos también fueron muñecas para mí. Me parecía a mí divertido que tú jugaras conmigo, como a ellos les parecía divertido que yo jugara con ellos. Así fue nuestra unión, Torvaldo.

3 may. 2010

Compañía de Garnacha (Compañías de teatro del Siglo de Oro)

Compañía de Garnacha

"Compañía de garnacha son cinco o seis hombres, una mujer que hace la dama primera y un muchacho la segunda; llevan un arca con dos sayos, una ropa, tres pellicos, barbas y cabelleras y algún vestido de la mujer, de tiritaña. Éstos llevan cuatro comedias, tres autos y otros tantos entremeses; el arca en un pollino, la mujer a las ancas, gruñendo, y los compañeros detrás arreando. Están ocho días en un pueblo..."

Agustín De Rojas
El viaje entretenido

22 abr. 2010

El enfermo imaginario (Molière)

ACTO II. Escena III

CLEANTO: Señor...
TOÑITA: (A Cleanto) No habléis tan alto, porque le trastornáis la cabeza al señor.
CLEANTO: Señor, estoy encantado de encontraros en pie y de ver que estáis mejor.
TOÑITA: (Fingiendo irritarse) ¿Cómo que está mejor? Eso es falso. Mi amo sigue estando mal.
CLEANTO: He oído decir que el señor estaba mejor, y le encuentro muy buena cara.
TOÑITA: ¿Qué queréis decir con eso de buena cara? El señor la tiene malísima, y son unos impertinentes los que os han dicho que estaba mejor. Nunca ha estado tan mal.
ARGÁN: Tiene razón Toñita.
TOÑITA: Anda, come, duerme y bebe lo mismo que los demás; a pesar de eso, está muy enfermo.
ARGÁN: Es cierto.

12 abr. 2010

Una señora de la limpieza (Carlos Etxeba)

JESUSA
Falta poco tiempo para que empiece la función, y esta tía todavía sin venir al camerino. ¡Qué falta de profesionalidad! No se molesta lo más mínimo en hacer bien las cosas. Es mala artista. Siempre lo ha sido y siempre lo será. Se cree que con ser guapa ya es suficiente. ¡Pues no, Señor! No me explico cómo ha podido llegar hasta donde ha llegado. Porque es sosa, sobre todo cuando deja de menear el culo y se pone a hablar.

1 abr. 2010

A Margarita Debayle (Rubén Darío)


Una tarde la princesa
vio una estrella aparecer;
la princesa era traviesa
y la quiso ir a coger.

La quería para hacerla
decorar un prendedor,
con un verso y una perla,
y una pluma y una flor.

(Versos del poema "A Margarita Debayle", de Rubén Darío)

29 mar. 2010

Cambaleo (Compañías de teatro del Siglo de Oro)

Cambaleo

"Cambaleo es una mujer que canta y cinco hombres que lloran; éstos traen una comedia, dos autos, tres o cuatro entremeses, un lío de ropa que le puede llevar un carruaje pequeño y ligero; representan en los cortijos por hogaza de pan, racimo de uvas y olla de berzas; cobran en los pueblos a seis maravedís... están en los pueblos cuatro o seis días..."
Agustín De Rojas
El viaje entretenido

22 mar. 2010

Cinco horas con Mario (Miguel Delibes)

Capítulo III

CARMEN: Prendiste mi corazón, hermana, esposa, prendiste mi corazón en una de tus miradas, en una de las perlas de tu collar, y sí, todo eso estará muy bien, Mario, que no lo discuto pero dime una cosa, anda, por favor, ¿por qué no me leíste nunca tus versos ni me dijiste tan siquiera que los hacías? De no ser por Elviro, yo en la inopia, fíjate, pero es que ni idea, y luego resulta que hacías versos y Elviro me dijo que una vez dedicaste uno a mis ojos, ¡qué ilusión! Me lo dijo Elviro, ya ves, un día, sin venir a cuento, me dijo: "¿te lee Mario sus versos?", y yo en la luna, "¿qué versos?", y él, entonces, me dijo, me lo dijo, te lo juro, "conociéndote no me choca que haya dedicado uno a tus ojos", que yo me puse colorada y todo, pero por la noche, cuando te los pedí, tú que nones, "debilidades, son blandos y sentimentales", que no sé a qué ton tenéis ahora tanta ojeriza a los sentimientos, hijo, que me sentó como un tiro tu desconfianza, para que lo sepas, y por más que insistí, que esos versos no eran para los demás, mira tú que salida, como si se pudiera escribir para nadie.

15 mar. 2010

El bufón y el caballero (Landa & Landa)


CABALLERO: ¡Basta ya de tonterías!
BUFÓN: Y digo yo, ¿cómo tú, un simple bufón, te atreves a llamarme bufón?
CABALLERO: ¡Esto es el colmo! Porque tú eres el bufón y yo el noble caballero.
BUFÓN: Ja, ja, ja, eso lo puede decir cualquiera.
CABALLERO: La gente dice que tú sueles confundir las cosas de tal manera que ya nadie sabe quién es quién. Pero no conmigo. ¡Yo soy un noble caballero y tú eres el bufón!
BUFÓN: Si es lo que digo todo el rato. ¡Yo soy el noble caballero y tú eres el bufón!
CABALLERO: ¡Al revés!
BUFÓN: ¿Qué nos apostamos?
CABALLERO: Ja, ja, ja. ¡El bufón quiere apostar conmigo que él es el caballero y yo el bufón! Acepto la apuesta. Me juego mi caballo, mi espada y mi armadura contra tu traje de bufón. ¡Choca esos cinco!

6 mar. 2010

Gangarilla (Compañías de teatro del Siglo de Oro)

Gangarilla

"Gangarilla es compañía más gruesa: ya van aquí tres o cuatro hombres, llevan un muchacho que hace de la dama, hacen el auto de La Oveja Perdida, tienen barba y cabellera, buscan saya y toca prestada (y algunas veces se olvidan de volvella), hacen dos entremeses de bobo, cobran a cuarto,... éstos comen asado, duermen en el suelo, beben su trago de vino, caminan a menudo y representan en cualquier cortijo."
Agustín de Rojas
El viaje entretenido

4 mar. 2010

Fuenteovejuna (Lope de Vega)

Acto tercero. Escena IV.

LAURENCIA: Caminad, que el cielo os oye. ¡Ah..., mujeres de la villa! ¡Acudid, porque se cobre vuestro honor! ¡Acudid todas!
PASCUALA: ¿Qué es esto? ¿De qué das voces?
LAURENCIA: ¿No veis cómo todos vana matar a Fernán Gómez, y hombres, mozos y muchachos furiosos, al hecho corren?¿Será bien que solos ellos de esta hazaña el honor gocen, pues no son de las mujeres sus agravios los menores?
JACINTA: Di, pues, ¿qué es lo que pretendes?
LAURENCIA: Que puestas todas en orden, acometamos un hecho que dé espanto a todo el orbe. Jacinta, tu grave agravio, que sea cabo; responde de una escuadra de mujeres.
JACINTA: ¡No son los tuyos menores!
LAURENCIA: Pascuala, alférez serás.
PASCUALA: Pues déjame que enarbolo en un asta la bandera; verás si merezco el nombre.
LAURENCIA: No hay espacio para eso, pues la dicha nos socorre; bien nos basta que llevemos nuestras tocas por pendones.

24 feb. 2010

Fuenteovejuna (Lope de Vega)

Acto primero. Escena XII

COMENDADOR: (Creyéndose solo, a Laurencia) No te defiendas.
FRONDOSO: (Aparte) Si tomo la ballesta, ¡vive el cielo!, que no la ponga en el hombro.
COMENDADOR: Acaba, ríndete.
LAURENCIA: ¡Cielos, ayudadme agora!
COMENDADOR: Solos estamos, no tengas miedo.
FRONDOSO: (Mostrándose al Comendador) Comendador generoso, dejad la moza o creed que mi agravio y enojo será blanco vuestro pecho, aunque la Cruz me da asombro.
COMENDADOR: ¡Perro villano!
FRONDOSO: No hay perro. ¡Huye, Laurencia!
LAURENCIA: Frondoso, mira lo que haces.
FRONDOSO: Vete.

19 feb. 2010

Ñaque (Compañías de teatro del Siglo de Oro)

Ñaque
"Ñaque es dos hombres: éstos hacen un entremés, algún poco de un auto, dice unas octavas, dos o tres loas, llevan una barba de zamarro, tocan el tamborino y cobran a ochavo y en esotros reinos a dinerillo; viven contentos, duermen vestidos, caminan desnudos, comen hambrientos y espúlganse el verano entre los trigos y en el invierno no sienten el frío con los piojos."
Agustín de Rojas
El viaje entretenido

16 feb. 2010

El método Grönholm (Jordi Galcerán)

CARLOS: En la oferta, en ningún momento se hablaba de limitaciones por razón de sexo.
FERNANDO: ¿Y qué querías que pusieran en el anuncio? "Se busca director de marketing. Travestis abstenerse".
CARLOS: No me vuelvas a llamar travesti.
FERNANDO: ¿Y cómo tengo que llamarte?
CARLOS: En todo caso, transexual, pero lo mejor es no poner etiquetas a las personas.
FERNANDO: A ver, por mí, como si te quieres transformar en pavo real, pero lo que no puedes hacer es optar a un trabajo escondiendo una cosa como ésta. Si eres travestido o transexual o trasatlántico es cosa tuya, pero aquí estás optando a un cargo ejecutivo de alto nivel. Si no tienes claro si eres macho o hembra, significa que en tu cerebro hay un lío de cojones, y ahora que encima has empezado a chutarte hormonas en vena, tus pobres neuronas pueden acabar bailando una jota. Perdona, pero si quieres un consejo, ponte agua, porque estás como una regadera.
CARLOS: Te crees muy gracioso. Te lo diré una vez y no dos. Como me vuelvas a faltar al respeto, te meto una manta de hostias que te pongo los huevos por corbata, y me importa una mierda la imagen que dé.

13 feb. 2010

Luces de Bohemia (Ramón del Valle-Inclán)

Escena segunda.

ZARATUSTRA: ¡Ni pienses que no te veo, ladrón!
EL GATO: ¡Fu! ¡Fu! ¡Fu!
EL CAN: ¡Guau!
EL LORO: ¡Viva España!

10 feb. 2010

Bululú (Compañías de teatro del Siglo de Oro)

Bululú

"El bululú es un representante solo que camina a pié y pasa su camino y entra en el pueblo, habla con el cura y dícele que sabe una comedia y alguna loa, que junte al barbero y sacristán y se la dirá porque le den alguna cosa para pasar adelante. Júntanse éstos, y él súbese sobre un arca y va diceiendo: "Ágora sale la dama", y dice esto y esto, y va representando, y el cura pidiendo limosna con un sombrero... y con esto sigue su estrella y prosigue su camino hasta que halla remedio".
Agustín De Rojas
El viaje entretenido

4 feb. 2010

Don Juan Tenorio (José Zorrila)

Parte segunda. Acto II. Escena segunda.

CENTELLAS
¡Jesús!
AVELLANEDA:
¡Díos mío!
JUAN
¡Qué es esto!
AVELLANEDA
Yo desfallezco (Cae desvanecido).
CENTELLAS
Yo expiro (Cae lo mismo).
JUAN
¡Es realidad, o delirio!
Es su figura..., su gesto.
ESTATUA
¿Por qué te causa pavor
quien convidado a tu mesa
viene por ti?
JUAN
¡Dios! ¿No es ésa
la voz del comendador?
ESTATUA
Siempre supuse que aquí
no me habías de esperar.
JUAN
Mientes, porque hice arrimar
esta silla para ti.
Llega, pues, para que veas
que aunque dudé en un extremo
de sorpresa, no te temo,
aunque el mismo Ulloa seas.
ESTATUA
¿Aún lo dudas?
JUAN
No lo sé.
ESTATUA
Pon, si quieres, hombre impío,
tu mano en el mármol frío
de mi estatua.
JUAN
¿Para qué?
Me basta oírlo de ti:
cenemos, pues, mas te advierto...
ESTATUA
¿Qué?
JUAN
Que si no eres el muerto,
no vas a salir de aquí.
(A Centellas y Avellaneda) ¡Eh! ¡Alzad!

2 feb. 2010

Don Juan Tenorio (José Zorrila)

Parte primera. Acto IV. Escena tercera.

JUAN:
¡Cálmate, pues, vida mía!
Reposa aquí; y un momento
olvida de tu convento
la triste cárcel sombría.
¡Ah! No es cierto, ángel de amor,
que en esta apartada orilla
más pura la luna brilla
y se respira mejor?

29 ene. 2010

La boda de los pequeños burgueses (Bertolt Brecht)

PADRE: Da gusto mirarte ahí de pie en el vano de la puerta. Desde pequeña ha dado gusto mirarte. Pero ahora estás floreciente.
SEÑORA: El vestido está bien hecho.
NOVIA: Gracias a Dios, yo no necesito artificios.
SEÑORA: No debería arrojar piedras quien vive en casa de cristal.
NOVIA: ¿Quién vive en casa de cristal?
SEÑORA: El vestido está muy bien hecho porque disimula...

AMIGO: ¡Salud! ¡Qué buen vino!
NOVIA: (Llora) Esto es, esto es...
NOVIO: (Vuelve) Aquí está el vino. Pero, ¿qué te ocurre?
HERMANA: Una grosería.
SEÑORA: ¿Cuál fue la grosería?
PADRE: ¡Tranquilícense! ¡Salud!
NOVIO: (A la hermana) No ofendas a los invitados.
HERMANA: ¡Pero los invitados tienen derecho a ofender a tu mujer!
SEÑORA: ¡Yo no dije nada!
MARIDO: Sí. Fuiste una grosera.
SEÑORA: ¡No dije más que la verdad!
NOVIO: ¿Qué verdad?
SEÑORA: ¡No se haga el inocente!
MARIDO: ¡Contrólate!
SEÑORA: Bueno, si una está embarazada, está embarazada.

27 ene. 2010

Sueño de una noche de verano (William Shakespeare)

Acto IV. Escena primera.

OBERÓN: Vamos, Titania mía, despertad, mi dulce reina.
TITANIA: ¡Mi Oberón! ¡Qué visiones he tenido! Me parecía que estaba enamorada de un asno.
OBERÓN: Aquí reposa vuestro amor.
TITANIA: ¿Cómo ha sido eso? ¡Oh! ¡Cuánto aborrecen ahora mis ojos su figura!
OBERRÓN: Silencio por un instante. (A Puck) Robín, quítale esa cabeza.

22 ene. 2010

Corral de comedias

(El corral de comedias vacío)
En su origen, los corrales de comedias eran patios interiores de casas, en los que se había levantado un tablado (escenario) y cuyos espacios se aprovechaban para alojar al público.

(El público espera a que empiece la función.)

19 ene. 2010

El avaro (Molière)

Acto tercero. Escena XII

BRINDAVOINE: Señor, ahí está un hombre que desea hablaros.
HARPAGÓN: Decidle que estoy ocupado y que vuelva en otra ocasión.
BRINDAVOINE: Dice que os trae dinero.
HARPAGÓN: (A Mariana) Os pido mil perdones; vuelvo al instante.

13 ene. 2010

Pedro y el capitán (Mario Benedetti)

Primera parte

CAPITÁN: Vamos a ver, ¿por qué ese mutismo? ¿Será un silencio despreciativo? Pongamos que sí. Aquí, en esta guerra, todos nos despreciamos un poco. Ustedes a nosotros, nosotros a ustedes. Por algo somos enemigos. Pero también nos apreciamos otro poco. Nosotros no podemos dejar de apreciar en ustedes la pasión con la que se entregan a una causa, cómo lo arriesgan todo por ella: desde el confort hasta la familia, desde el trabajo hasta la vida. No entendemos mucho el sentido de ese sacrificio, pero te aseguro que lo apreciamos.

12 ene. 2010

Cyrano de Bergerac (Edmond Rostand)

Acto V. Escena I

SOR MARTA: Es ya en ella vicio viejo, mas ninguna lo repara.
MADRE: ¿Qué hay?
SOR MARTA: Dos veces sor Clara se ha mirado hoy al espejo.
MADRE: ¡Grave pecado!
SOR CLARA: Lo es, sí; ¿pero quien no se consuela si ella tomó una ciruela de la torta?... Yo lo vi.
MADRE: ¡Qué proceder tan liviano!
SOR CLARA: Fue solo una miradita...
SOR MARTA: La ciruela era chiquita...
MADRE: Se lo contaré a Cyrano.
SOR MARTA: No, evitadnos esas penas.
SOR CLARA: Dirá que las religiosas son coquetas...
SOR MARTA: Y golosas...
MADRE: Y, sobre todo, muy buenas.