Acto primero
LANE: Sí, señor. Ocho botellas y algo más.
ALGERNON: ¿Por qué será que en los pisos de soltero son los criados quienes se beben el champán siempre? Conste que lo pregunto a título de información.
LANE: Lo atribuyo a la superior calidad del vino, señor. Con frecuencia he observado que en las casas matrimoniales, el champán no suele ser de buena cosecha.
ALGERNON: ¡Cielos! ¿Tan desmoralizador es el matrimonio?
LANE: Yo creo que es un estado muy agradable, señor. Hasta el momento mi experiencia sobre el asunto es muy escasa. Sólo una vez estuve casado. Y fue a causa de un malentendido entre cierta joven y yo.
ALGERNON: (Lánguidamente) No sé hasta qué punto me interesa tu vida familiar, Lane...
LANE: No, señor, no es un tema muy interesante. Yo nunca pienso en él.
ALGERNON: Seguro que aciertas. Es todo, Lane. gracias.
LANE: Gracias, señor.
ALGERNON: Ah... ¿me alcanzarías otro sandwich de pepino?
LANE: Claro, señor.