22 jun. 2010

Los Menecmos o Los gemelos (Plauto)


MESENIÓN: ¿Por qué gritas? ¿Por qué no te callas? (a Menecmo I) ¿Cuántos años tenías cuando tu padre te sacó de tu patria?
MENECMO I: Siete, pues entonces se me estaban cayendo los primeros dientes. Y después no he vuelto a ver a mi padre nunca más.
MESENIÓN: ¿Cómo? ¿Cuántos hijos tenía entonces tu padre?
MENECMO I: Según recuerdo bien, dos.
MESENIÓN: ¿Cuál de los dos era mayor, tú o el otro?
MENECMO I: Los dos éramos de la misma edad.
MESENIÓN: ¿Cómo puede ser eso?
MENECMO I: Éramos gemelos.
MENECMO II: Los dioses quieren mi bien.
MESENIÓN: (a Menecmo II) Si interrumpes, mejor me callo.
MENECMO II: Me callo.
MESENIÓN: (a Menecmo I) Dime, ¿teníais los dos el mismo nombre?
MENECMO I: En absoluto. Yo me llamaba, como ahora, Menecmo. Al otro lo llamaban entonces Sósicles.
MENECMO II: He aquí la señal, debo darle un abrazo. ¡Salud, hermano mío gemelo! Yo soy Sósicles.
MENECMO I: ¿Y cómo, pues, entonces se te llama Menecmo?
MENECMO II: Cuando se nos dio la noticia de tu muerte y la de mi padre, nuestro abuelo lo cambió y me puso tu nombre.
MENECMO I: Creo que fue así como dices. Pero respóndeme a esto.
MENECMO II: Pregunta.
MENECMO I: ¿Cómo se llamaba nuestra madre?
MENECMO II: Teuximarca.
MENECMO I: Exacto. Salve, oh inesperado al que veo después de muchos años.
MENECMO II: Y tú, hermano, al que he buscado hasta ahora en medio de muchas miserias y fatigas y al que me alegro de haber encontrado.