29 ene. 2010

La boda de los pequeños burgueses (Bertolt Brecht)

PADRE: Da gusto mirarte ahí de pie en el vano de la puerta. Desde pequeña ha dado gusto mirarte. Pero ahora estás floreciente.
SEÑORA: El vestido está bien hecho.
NOVIA: Gracias a Dios, yo no necesito artificios.
SEÑORA: No debería arrojar piedras quien vive en casa de cristal.
NOVIA: ¿Quién vive en casa de cristal?
SEÑORA: El vestido está muy bien hecho porque disimula...

AMIGO: ¡Salud! ¡Qué buen vino!
NOVIA: (Llora) Esto es, esto es...
NOVIO: (Vuelve) Aquí está el vino. Pero, ¿qué te ocurre?
HERMANA: Una grosería.
SEÑORA: ¿Cuál fue la grosería?
PADRE: ¡Tranquilícense! ¡Salud!
NOVIO: (A la hermana) No ofendas a los invitados.
HERMANA: ¡Pero los invitados tienen derecho a ofender a tu mujer!
SEÑORA: ¡Yo no dije nada!
MARIDO: Sí. Fuiste una grosera.
SEÑORA: ¡No dije más que la verdad!
NOVIO: ¿Qué verdad?
SEÑORA: ¡No se haga el inocente!
MARIDO: ¡Contrólate!
SEÑORA: Bueno, si una está embarazada, está embarazada.

27 ene. 2010

Sueño de una noche de verano (William Shakespeare)

Acto IV. Escena primera.

OBERÓN: Vamos, Titania mía, despertad, mi dulce reina.
TITANIA: ¡Mi Oberón! ¡Qué visiones he tenido! Me parecía que estaba enamorada de un asno.
OBERÓN: Aquí reposa vuestro amor.
TITANIA: ¿Cómo ha sido eso? ¡Oh! ¡Cuánto aborrecen ahora mis ojos su figura!
OBERRÓN: Silencio por un instante. (A Puck) Robín, quítale esa cabeza.

22 ene. 2010

Corral de comedias

(El corral de comedias vacío)
En su origen, los corrales de comedias eran patios interiores de casas, en los que se había levantado un tablado (escenario) y cuyos espacios se aprovechaban para alojar al público.

(El público espera a que empiece la función.)

19 ene. 2010

El avaro (Molière)

Acto tercero. Escena XII

BRINDAVOINE: Señor, ahí está un hombre que desea hablaros.
HARPAGÓN: Decidle que estoy ocupado y que vuelva en otra ocasión.
BRINDAVOINE: Dice que os trae dinero.
HARPAGÓN: (A Mariana) Os pido mil perdones; vuelvo al instante.

13 ene. 2010

Pedro y el capitán (Mario Benedetti)

Primera parte

CAPITÁN: Vamos a ver, ¿por qué ese mutismo? ¿Será un silencio despreciativo? Pongamos que sí. Aquí, en esta guerra, todos nos despreciamos un poco. Ustedes a nosotros, nosotros a ustedes. Por algo somos enemigos. Pero también nos apreciamos otro poco. Nosotros no podemos dejar de apreciar en ustedes la pasión con la que se entregan a una causa, cómo lo arriesgan todo por ella: desde el confort hasta la familia, desde el trabajo hasta la vida. No entendemos mucho el sentido de ese sacrificio, pero te aseguro que lo apreciamos.

12 ene. 2010

Cyrano de Bergerac (Edmond Rostand)

Acto V. Escena I

SOR MARTA: Es ya en ella vicio viejo, mas ninguna lo repara.
MADRE: ¿Qué hay?
SOR MARTA: Dos veces sor Clara se ha mirado hoy al espejo.
MADRE: ¡Grave pecado!
SOR CLARA: Lo es, sí; ¿pero quien no se consuela si ella tomó una ciruela de la torta?... Yo lo vi.
MADRE: ¡Qué proceder tan liviano!
SOR CLARA: Fue solo una miradita...
SOR MARTA: La ciruela era chiquita...
MADRE: Se lo contaré a Cyrano.
SOR MARTA: No, evitadnos esas penas.
SOR CLARA: Dirá que las religiosas son coquetas...
SOR MARTA: Y golosas...
MADRE: Y, sobre todo, muy buenas.

11 ene. 2010

Romeo y Julieta (William Shakespeare)

Acto II. Escena II

JULIETA: ¿Cómo has entrado aquí? ¿Con qué objeto? Responde. Los muros del jardín son altos y difíciles de escalar. Considera quién eres. Este lugar es tu muerte si alguno de mis parientes te halla en él.
ROMEO: Con las ligeras alas de Cupido he franqueado estos muros; pues las barreras de piedra no son capaces de detener al amor. Todo lo que éste puede hacer lo osa. Tus parientes, en tal virtud, no son obstáculo para mí.
JULIETA: Si te encuentran acabarán contigo.
ROMEO: ¡Ay! Tus ojos son para mí más peligrosos que veinte espadas suyas. Dulcifica sólo tu mirada y estoy a prueba en su encono.
JULIETA: No quisiera, por cuanto hay, que ellos te vieran aquí.
ROMEO: En mi favor está el manto de la noche, que me sustrae de su vista; y con tal que me ames, poco me importa que me hallen en este sitio. Vale más que mi vida sea víctima de su odio que el que se retarde la muerte sin tu amor.

Bodas de sangre (Federico García Lorca)

Acto II. Cuadro I

LEONARDO: ¿Es que tú y yo no podemos hablar?
CRIADA: No, no podéis hablar.
LEONARDO: Después de mi casamiento he pensado noche y día de quién era la culpa, y cada vez que pienso sale una culpa nueva que se come a la otra; pero ¡siempre hay culpa!
NOVIA: Un hombre con su caballo sabe mucho y puede mucho para poder estrujar a una muchacha metida en un desierto. Pero yo tengo orgullo. Por eso me caso. Y me encerraré con mi marido, a quien tengo que querer por encima de todo.
LEONARDO: El orgullo no te servirá de nada.

10 ene. 2010

La cantante calva (Eugène Ionesco)

Escena IX

MARY: Yo desearía referirles...
SR. SMITH: No refiera nada.
MARY: ¡Oh, sí!
SRA.SMITH: Vaya, mi pequeña Mary, vaya a la cocina a leer sus poemas ante el espejo.
SR. MARTIN: ¡Toma! Sin ser criada, yo también leo poemas ante el espejo.
SRA. MARTIN: Esta mañana, cuando te miraste en el espejo, no te viste.

7 ene. 2010

La cantante calva (Eugène Ionesco)

Escena VIII

BOMBERO: ¿Quieren que les relate anécdotas.
SRA. SMITH: ¡Oh, muy bien, es usted encantador.
SR. SMITH, SRA. MARTIN, SR. MARTIN: ¡Sí, sí, anécdotas! ¡Bravo!

5 ene. 2010

Esperando a Godot (Samuel Beckett)

Acto II

VLADIMIR: Primero, mira si está vivo. Si está muerto, no vale la pena patearle.
ESTRAGÓN: Respira.
VLADIMIR: ¡Pues hala!

4 ene. 2010

Esperando a Godot (Samuel Beckett)



Acto I

ESTRAGÓN: Voy a dejar que se airee un poco.

VLADIMIR: He aquí un hombre íntegro que arremete contra su calzado cuando la culpa la tiene el pie.